martes, 21 de octubre de 2008

Narciso y su reflejo

En la mitología griega, Narciso era un joven conocido por su gran belleza. Acerca de su mito perduran varias versiones. En primer lugar, hablaré de la versión helénica del mito.

Se trata de una historia moral en la que el orgulloso e insensible Narciso es castigado por los dioses por haber rechazado a sus pretendientes masculinos. Se cree que es una historia moralizante dirigida a los adolescentes griegos de la época. Hasta hace poco la única fuente de esta versión era un fragmento de Pausanias (9.31.7), 150 años posterior a Ovidio. Una versión muy similar fue descubierta en el llamado "Papiro de Oxyrhynchus" en el año 2004, una versión muy anterior a la de Ovidio en al menos unos cincuenta años.

En la historia helénica el joven Ameinias ama a Narciso pero es rechazado cruelmente por él. Como una forma de burlarse de Ameinias, Narciso le entrega una espada, que Ameinias utiliza para suicidarse ante las puertas de la casa de Narciso, mientras reza a la diosa Némesis pidiéndole que Narciso un día conozca el dolor del amor no correspondido.

Esta maldición se cumple cuando Narciso se enamora de su propia imagen reflejada en un estanque e intenta seducir al hermoso joven sin darse cuenta de que se trata de él mismo hasta que intenta besarlo. Entristecido de dolor, Narciso se suicida con su espada y su cuerpo se convierte en una flor.

La versión romana es distinta. En la versión contada por Ovidio, la ninfa Eco se enamora de un vanidoso joven llamado Narciso, que era hijo de la ninfa Liríope ("la que tiene forma de lirio"). Céfiso, un dios del río, se había sentido atraído por Liríope y la había rodeado con sus corrientes, atrapándola y concibiendo un hijo con ella.

Preocupada por el bienestar de su hijo, Leirope decidió consultar al vidente Tiresías sobre el futuro de su hijo. Tiresías le dijo a la ninfa que Narciso viviría hasta una edad avanzada mientras nunca se conociera a sí mismo.

Tiresías predijo que si se veía su imagen en un espejo sería su perdición, y así Liríope evitó siempre espejos y demás objetos en los que su hijo pudiera verse reflejado. Narciso creció así hermosísimo sin ser consciente de ello, y haciendo caso omiso a las muchachas que ansiaban que se fijara en ellas.



Un día mientras Narciso estaba cazando ciervos, la ninfa Eco siguió sigilosamente al hermoso joven a través de los bosques, ansiando dirigirse a él pero siendo incapaz de hablar primero, ya que la diosa Hera la había maldecido a sólo poder repetir lo que otros decían. Cuando finalmente Narciso escuchó sus pasos detrás de él preguntó: "¿Quién está ahí?" y Eco respondió: "¿Quién está ahí?", y continuaron hablando así, pues Eco sólo podía repetir lo que otros decían, hasta que Eco se mostró e intentó abrazar a su amado. Sin embargo, Narciso rechazó a la ninfa y le dijo vanidosamente que le dejara en paz, y se marchó dejándola sola. Eco quedó desconsolada y pasó el resto de su vida en soledad consumiéndose por el amor que nunca conocería hasta que sólo
quedó su voz.


Por lo que se refiere a Narciso, un día sintió sed y se acercó a beber a un arroyo, quedando fascinado por la belleza de su reflejo, por lo que no se atrevió a beber por miedo a dañarlo e incapaz de dejar de mirarlo. Ovidio escribió: "No sabe qué es lo que ve, pero lo que ve le quema". Finalmente murió de inanición contemplando su reflejo y la flor que lleva su nombre creció en el lugar de su muerte.

En otras versiones, sin duda influenciadas por la versión helénica, se dice que otra muchacha que también había sido rechazada por Narciso rezó a la diosa Némesis para que lo castigara por su vanidad.

En otras versiones también se dice que Narciso es atormentado en el Inframundo contemplando un reflejo que no corresponde a su amor, o que Narciso, enamorado como quedó de su imagen, quiso reunirse con ella y se lanzó a las aguas muriéndose ahogado.

8 comentarios:

Facundo dijo...

Me gusta mucho tu blog, te seguire leyendo.
Un saludo desde Argentina.

Facundo

Anónimo dijo...

Que bonitas historias, quisiera poder guardar mi historia de amor así de bonita, pero solo quedó un sufrir.

Anónimo dijo...

esta historia está preciosa

Anónimo dijo...

narciso que tonto como se tiro a agua para unirse a simismo osea!!

Anónimo dijo...

ESTIMADOS HERMANOS:
Solicito la idoneidad de los amantes con las aventureras sexuales como sustitutas legales de las románticas empedernidas porque las ultimas son víctimas sexuales de los amantes. Provisionalmente los amantes empedernidos pueden experimentar de la parafilia voyeurista con las aventureras sexuales para resarcirlos fidedignos con ventosearlos al semblante a pantalones perfilados agudos con prominentes bates de base ball para zarandearlos extasiante con la masturbacion abnegada al coito.

Atentamente:
Jorge Vinicio Santos Gonzalez,
Documento de identificacion personal:
1999-01058-0101 Guatemala,
Cédula de Vecindad:
ORDEN: A-1, REGISTRO: 825,466,
Ciudadano de Guatemala de la América Central.

Anónimo dijo...

Pero q enfermo, lástima de literato, talento mal encauzado.

Anónimo dijo...

No se si extremo mi racionalidad, pero encuentro tan absurda la historieta de Narcizo, comprendo aun asi a aquellos que la disfrutan,

Un saludo
Garla-en Argentina

jaime mario dijo...

Es un poema: Eco lo dice cuando lo digo o lo dices. Eco es tu corazón que en cada palpitación te repite: te amo.